viernes, 10 de abril de 2015

GUIA SEGUNDO PERIODO ESTÉTICA

GUIA SEGUNDO PERIODO FILOSOFIA 2015
INSTITUCION EDUCATIVA TECNICO SUPERIOR INDUSTRIAL DE BJA

NOMBRE__________________________________________________________11°_______

EL PROBLEMA DE LA ESTETICA  El problema de la belleza y el arte  : El problema que planteamos es el relativo a los conceptos y experiencias humanas de “belleza”, “arte” (sobre todo entendido como “bellas artes”) y las relaciones entre los mismos. Comencemos con las definiciones. “Belleza” puede considerarse, según el DRAE, como “1. f. Propiedad de las cosas que hace amarlas, infundiendo en nosotros deleite espiritual. Esta propiedad existe en la naturaleza y en las obras literarias y artísticas”.
Asimismo “belleza artística” es definida como “1. f. La que se produce de modo cabal y conforme a los principios estéticos, por imitación de la naturaleza o por intuición del espíritu”. Por otra parte “arte” es definido como “1. amb. Virtud, disposición y habilidad para hacer algo. 2. amb. Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros. 3. amb. Conjunto de preceptos y reglas necesarios para hacer bien algo” y “arte bella” (bellas artes) como “1. f. Cada una de las que tienen por objeto expresar la belleza, y especialmente la pintura, la escultura, la arquitectura y la música”. Como vemos, y nos sucede siempre en filosofía, las definiciones nos ayudan a concretar el problema o cuestión.
El asunto se planteó tal cual, ¿qué es lo bello?, sobre todo en el diálogo platónico “Hippias mayor” dónde se concretan, de una manera genial, la mayor parte de las cuestiones que en este asunto se ha planteado la reflexión racional a lo largo de su historia. En el diálogo, Sócrates discute con Hippias acerca de la naturaleza de lo bello. Sócrates mantiene la actitud racionalista y absolutista, Hippias, la actitud empirista y relativista. Se trata de saber qué cosa es la belleza, la cual –se supone- hace que las cosas sean bellas. Hippias sostiene que la belleza se muestra ostensivamente, que se reduce a las cosas que son bellas. Sócrates lo discute señalando cosas no ostensibles (por ejemplo las acciones) que pueden ser bellas. Se pasa ahora a hablar de qué cosas son completamente bellas, a ver si así se aclara el asunto. Hippias propone el oro, lo que conviene, lo que aparece bello, lo útil, lo ventajoso, lo grato… Sócrates (Platón) no puede aceptar ninguna de ellas ya que Hippias confunde belleza con apariencia de belleza. Lo bello debe ser algo objetivo que hace a las cosas ser bellas.
La aparición del problema del arte (o de las artes) en relación con la belleza es más tardío ya que para los griegos arte era (como sigue significando en castellano, considérese la acepción primera del DRAE) todo “hacer”, era algo parecido a nuestra actual “artesanía” o “técnica” (de hecho, en griego, arte es “techné”). Los griegos entendían el arte como imitación de la naturaleza de donde podía adquirir la belleza, que era siempre belleza derivada, imitativa. Podemos decir que “arte” como problema relacionado con la belleza no aparece filosóficamente como veremos hasta la época moderna y el Romanticismo.
La disciplina filosófica que se ocupa de la belleza y del arte puede denominarse “Estética” que puede ser definida como (DRAE) “4. f. Ciencia que trata de la belleza y de la teoría fundamental y filosófica del arte”. También puede denominarse “Filosofía del arte”. Es tradicional también entender “lo bello” (pulchrum) como uno de los caracteres trascendentales del ser (unum, verum, bonum, pulchrum), en este sentido, la belleza será también objeto de la metafísica. Podemos llegar a actualizar este problema en nuestros días cuando nos planteamos las siguientes cuestiones: a) ¿Por qué la belleza unas veces parece ser algo individual y otras algo común? ¿En qué consiste la belleza?; b) ¿Hay unos criterios o cánones de belleza?; c) ¿Cómo es que encontramos o reconocemos belleza en lo visual, auditivo e ideal (acciones bellas, pensamientos bellos), tanto en la naturaleza como en el arte, pero no lo encontramos en lo olfativo, en lo táctil y en el gusto?; d) ¿Qué sentido tiene el arte moderno o abstracto? ¿Lo valoramos igual en pintura, escultura y arquitectura que en la música?; e) ¿Por qué el ser humano valora el arte y la belleza y los animales no?; f) ¿Qué función o valor evolutivo cubre el arte y la belleza en los seres humanos?; g) ¿Es la armonía, la proporción, en definitiva la matemática, el criterio auténtico de belleza?

El término "estética" comenzó a ser utilizado en el siglo XVIII cuando surgen los primeros estudios sistemáticos que pretendieron encontrar reglas, normas, formar conocimientos y construir métodos de análisis de la sensibilidad. Sin embargo, la preocupación por lo estético y las teorías sobre este tipo de experiencias son muy antiguas. La característica general de estos estudios es la de vincular lo estético no sólo con lo artístico, no tampoco exclusivamente con la belleza. Como ya hemos indicado, Platón reflexionó sobre el tema de la belleza en varias de sus obras. Platón consideraba que el hombre, además de reconocer la belleza materializada en las cosas, debe aspirar a conocer que es lo bello más allá de las cosas, es decir, la idea de lo bello o el ideal de belleza, como cualidad de conjunto. La idea de lo bello sólo es accesible para Platón a través del conocimiento filosófico, ya que el ideal de belleza no existe en la realidad y no es posible de ser conocido a través de la experiencia. Para Platón, lo bello se relaciona con lo bueno, con la idea del bien. Para alcanzar la idea de lo bello el hombre debe alcanzar en el conocimiento como subiendo los peldaños de una escalera - que representa la jerarquía de la belleza-: la belleza de los cuerpos ocupa los primeros peldaños de la escalera, la belleza de las almas tiene una jerarquía superior y, en la cúspide, está la belleza en sí, es decir, la idea de lo bello, que no se en cuenta en nuestro mundo sino en lo que Platón llama "el mundo de las ideas". Como, según Platón, el arte siempre copia cosas de este mundo, no puede alcanzar el mundo de las ideas, y queda relegado a los primeros peldaños de la escalera. Aristóteles estudió su obra “Poética” la comedia, la epopeya y la tragedia, como formas literarias que relatan sucesos de la vida y que sirven para entender de otra manera la realidad. En este sentido, Aristóteles entiende que el arte sirve para mejorar la vida. Las formas literarias que elige Aristóteles son imitaciones de lo real, de la naturaleza, que no sirven para conocerla mejor. Elige estudiar en forma preferente la tragedia porque, aunque describe la acción de hombres ejemplares, no la muestra tan alejada de los demás hombres, permitiendo al espectador identificarse con los personajes representados. Para explicar la relación entre el espectador y la obra, Aristóteles habla de "catarsis", la emoción y el placer que experimenta el espectador le permiten "verse" en esa vida narrada, liberarse y mejorar su propia vida. Aunque las teorías de Platón y Aristóteles fueron cruciales para comprender el problema de la estética, no llegaron a conformar un conocimiento que permitiese constituir un área independiente de estudio. Sin embargo, tanto Platón como Aristóteles vieron, en lo que en la actualidad se considera el arte de su tiempo, un lugar privilegiado para pensar acerca de lo bello, de experimentar el placer , y una manera distinta de acceder a otra instancia de entendimiento de la realidad, a través de la sensibilidad. Los filósofos posteriores pueden clasificarse, en el tema estético, como platónicos o antiplatónicos, con las correspondientes posiciones intermedias. Así nos lo muestran las diferentes formas de definir “lo bello”: lo que causa placer y agrado, lo bello es un atributo en el interior de las cosas, lo bello es una apariencia, lo bello es una realidad absoluta, lo bello es casi una especie del bien y se funda en la perfección… A partir del s.XVIII y hasta nuestros días la estética ha cambiado profundamente. De intentar comprender el arte como representación de lo bello, imitación de la naturaleza o intuición del orden y la armonía del mundo hasta considerar arte a la expresión de cualquier sentimiento (incluida la búsqueda de la fealdad) o la simple innovación. El arte del siglo XX supone una reacción contra el concepto tradicional de belleza. Algunos teóricos llegan incluso a describir el arte moderno como "antiestético". Evoluciones como la aparición de la fotografía, capaz de reproducir con fidelidad absoluta su modelo, o los medios mecánicos de reproducción de las obras, que las introducen en el conjunto de los bienes de consumo en nuestra sociedad, suponen a principios del siglo XX una verdadera convulsión para la teoría y la práctica artísticas. Así no sólo el campo de estudio de la Estética sino el propio campo de trabajo del arte se orienta hacia una profundísima corriente autorreflexiva que ha marcado todo el arte del siglo veinte. En la actualidad encontramos dos teorías fundamentales acerca del arte: la tradicional que sigue entendiéndolo como búsqueda de la belleza y la más actual que lo define como expresión de sentimientos (sean o no bellos), utilidad o funcionalidad, o mera innovación y novedad.
Lo que las ciencias pueden aportar a este tema se resume en lo siguiente: a) Las matemáticas nos describen la armonía y proporción que tradicionalmente se han entendido como claves de la belleza; b) Las diferentes tecnologías aportan la funcionalidad y utilidad, que son consideradas arte e incluso, para algunos, la esencia de la belleza; c) las diferentes antropologías y ciencias humanas nos aportan la visión evolutiva e histórica acerca de la belleza, el arte, y su función en el conjunto de la acción humana individual y social; d) la ética nos hace reflexionar cómo en un mundo que tiende al relativismo de los valores morales, los valores estéticos pueden convertirse en el camino hacia el consenso ético; e) la psicología y las neurociencias pueden acercarnos a conocer cómo se produce en el hombre y qué función tiene la intuición de lo bello y la producción y el disfrute de lo artístico.
Conclusiones:
- El ser humano no sólo se diferencia de los animales por lo racional sino también por lo sensitivo o sensible: la experiencia estética, de indudable contenido a la vez sensible y racional, aúna en el ser humano, sentimiento y razón, produciendo la experiencia de lo “bello”.
- El arte ha sido tradicionalmente la forma de provocar en el ser humano esta experiencia, en los últimos siglos se ha ampliado su concepto y consideración hasta entender como artístico todo lo simbólico o expresivo, todo aquello que expresa o provoca sentimientos que ya no tienen por qué ser exclusivamente bellos.
- La Estética, como disciplina filosófica, es la reflexión que acerca de esta experiencia podemos hacer con las aportaciones de las ciencias y de nuestra capacidad reflexiva.
- Todos participamos de la experiencia de la belleza, todos disfrutamos y producimos de alguna manera “arte” y todos deberíamos reflexionar sobre la naturaleza de estas experiencias y conceptos y su función en nosotros.