El problema de la Ética
El problema de la ética consiste
fundamentalmente en la reflexión sobre nuestro comportamiento en tanto que éste
puede ser valorado como bueno o malo. Se trata de contestar a la pregunta ¿qué
debo hacer? ¿qué es lo bueno y adecuado en el comportamiento individual? Ya
sabemos que esta reflexión se considera dentro del campo de la filosofía
práctica, la que reflexiona no tanto sobre el ser sino sobre el hacer.
Empecemos como siempre con las definiciones. “Lo bueno” puede definirse
(DRAE) como “1. adj. Que tiene bondad en su género. 2. adj. Útil
y a propósito para algo. 3. adj. Gustoso, apetecible, agradable,
divertido” lo que ya nos da idea de por dónde van a caminar las diferentes
consideraciones éticas (algo en sí, utilidad y sensación). “Lo bueno” remite a “bondad”
(“cualidad de lo bueno”) y “bien” (1. m. Aquello que en sí mismo tiene
el complemento de la perfección en su propio género, o lo que es objeto de la voluntad,
la cual ni se mueve ni puede moverse sino por el bien, sea verdadero o
aprehendido falsamente como tal. 2. m. Utilidad, beneficio. El bien
de la patria 3. m. Patrimonio, hacienda, caudal”. Por otra parte,
“lo malo” y el “mal” se definen fundamentalmente de manera negativa (“ausencia
de bien”) y también como daño, ofensa, enfermedad y lo opuesto a la razón o a
la ley.
Como podemos suponer la reflexión sobre la bondad y maldad de nuestras
acciones es muy antigua, pero, como casi siempre, es en la Grecia clásica donde
queda definida y determinada con rigor. Los sofistas, maestros de retórica que
enseñaban a la juventud adinerada el cómo triunfar en lo público, en el ágora,
habían llegado a una posición relativista acerca de la ética. Los valores, lo
bueno y lo malo, depende o de cada cultura o del consenso en la polis o de cada
individuo y es sólo cuestión de gustos y apetencias. Protágoras y Gorgias
defendieron estas posturas llegando a posiciones radicales.
Sócrates, y su discípulo Platón, se opusieron con la misma radicalidad a
estas posiciones, afirmando que lo justo y lo bueno son realidades objetivas
(las ideas de “justicia” y de bien”) y no algo que esté en las cosas justas o
buenas (que sólo participan o imitan a las ideas) y mucho menos en el mero
acuerdo o consenso cultural ni en los sentimientos de los individuos concretos.
Aristóteles tratará de ofrecer una postura intermedia, entendiendo lo “bueno” y
el “bien”, como adecuación a la naturaleza de las cosas, como desarrollo de las
posibilidades de cada ser y su finalidad. Así el bien es el mismo para todos
los seres humanos, ya que todos ellos son animales racionales que pueden, con
el uso adecuado de su razón, deliberar acerca de lo bueno y descubrir que
cosas, acciones y virtudes son buenas para que el ser humano desarrolle todas
sus potencialidades. Normalmente el “bien”, la “virtud” se sitúa en el “justo
medio” entre las posiciones extremas para cada uno.
Ya hemos indicado que la
disciplina filosófica que reflexiona sobre la conducta humana en tanto valorada
como buena o mala se denomina “Ética” y puede definirse (DRAE) como “4. f.
Parte de la filosofía que trata de la moral y de las obligaciones del hombre”;
a su vez “moral” se define como “1. adj. Perteneciente o relativo a las
acciones o caracteres de las personas, desde el punto de vista de la bondad o
malicia”. Nosotros entendemos “ética” como la reflexión racional sobre la
realidad de la conducta humana consciente y libre en tanto en cuanto puede ser
valorada como buena o mala.
La actualidad de esta cuestión puede intuirse cuando nos acercamos a los
siguientes debates actuales: a) La necesidad que cada uno tiene en su interior
de tomar decisiones (triviales o graves) que conllevan acciones que valoramos
como buenas o malas; b) La necesidad actual que se percibe en la sociedad (y en
los planes de estudios de los diferentes estados) de una ética de mínimos
consensuada y “universal” (aceptada por todos) que permita la convivencia
pacífica en sociedad; c) La importante concienciación de la población en torno
a una ética universal basada en los pretendidos “derechos del ser humano” que
han sido formulados de diferentes modos; d) Los avances en el campo del Derecho
y Justicia internacionales que se basan en esos principios éticos
pretendidamente universales o naturales; e) La interculturalidad como fenómeno
que se produce en buena parte de la convivencia social en el mundo moderno en el
que coinciden, en los mismos espacios geográficos, personas de muy diferente
cultura y, por tanto, tradición y formación éticas, con valores y normas de
conducta no sólo muy diferentes entre sí, sino, a veces, incompatibles.
Ya hemos indicado como se aborda en la Grecia clásica la reflexión
ética. Después de Platón y Aristóteles, las corrientes helenísticas como el
neoplatonismo, estoicismo y epicureísmo continuarán la reflexión acentuando la
necesidad de obrar y valorar la acción conforme a la naturaleza humana pero
apartándose de una meta o fin externo a la misma.
El neoplatonismo y estoicismo insistirán más en el control racional de
las pasiones indicando como “buena” la vida racional y moderada. El epicureísmo
recorrerá el mismo camino, acentuando más como “buena”, la vida placentera,
aunque con un inevitable control de la misma por parte de la razón.
En la Edad Media, las diferentes tradiciones religiosas monoteístas
integran filosofía y teología haciendo de la ética un campo en el que la fe
tiene algo que decir. Lo bueno y lo malo dependen de Dios, nuestra conducta en
esta vida ha de ser conforme a lo que Dios ha dispuesto. Pero el problema
continua como en la Antigüedad: lo que Dios ordena puede entenderse a veces
como incompatible con la razón (lo bueno está fuera de nosotros) como
defenderán autores como San Agustín o Guillermo de Ockham (platonismo); o lo
que Dios ordena está dentro de nosotros a manera de “ley natural” que todos
podemos alcanzar con el uso adecuado de nuestra razón como afirmará Santo Tomás
de Aquino (aristotelismo). Se aborda también en esta época el problema del mal
definiéndolo como ausencia de bien y enfrentándose al problema de su compatibilidad
con un Dios creador y suma bondad. El mal moral se explica como consecuencia de
la grandeza del alma humana que ha sido creada consciente y libre, a imagen del
Creador, por ello puede “pecar” (obrar el mal).
En la modernidad la reflexión ética se multiplica y reaparecen posturas
relativistas que recuerdan la sofística antigua. El Racionalismo propone una
moral racional, al modo geométrico, que, por necesidad, ha de ser universal. El
Empirismo, sobre todo en Hume, alcanza un relativismo emotivista al afirmar que
lo bueno y lo malo son simples sentimientos totalmente subjetivos. Kant propone
el “imperativo categórico” como norma fundamental de la ley universal y
racional. Nietzsche apuesta por la liberación, en el superhombre (al que
debemos tratar de llegar), de todo tipo de moral, el hombre ha de convertirse
en creador de sus propios valores.
En la actualidad podríamos sintetizar las diferentes posturas éticas en
dos grandes grupos:
a) Relativismos: lo ético, lo bueno y lo malo, dependen: o de los sentimientos
individuales, o del raciocinio individual, o del consenso entre individuos, o
de lo práctico y útil, o de la cultura-creencias-religión; b) Objetivismos: hay
cosas buenas o malas en si o la reflexión sobre la bondad o maldad de las cosas
y acciones puede y deber ser universal (común a todos los seres humanos: ley
natural).
Las ciencias, en general, entienden que los problemas éticos quedan
fuera de su alcance al no estar estrictamente basados en lo natural o material.
Sin embargo, desde posturas antropológicas materialistas o cercanas, la ciencia
casi disuelve el problema de la ética. En efecto, aquellas posturas científicas
que defienden que toda la realidad es material y que, por tanto, no hay nada
más allá del cerebro y su funcionamiento, que explique la conducta del hombre
(ver la cuestión sobre la antropología) tienen, consecuentemente, que negar la
libertad humana (no hay libertad en la materia sino determinismo). ¿Qué papel
cabe entonces a la ética al calificar nuestras acciones como buenas o malas si
estas acciones no son voluntarias? Sólo cabría estudiar la conducta humana
desde las neurociencias.
Otro grave problema ético al que las ciencias nos llevan se produce en
el campo tecnológico, sobre todo médico. Las nuevas tecnologías abren multitud
de posibilidades al hacer humano (armamento, energía, comunicaciones, trasplantes,
clonaciones, ingeniería genética). La misma ciencia reclama un debate ético
acerca de los mismos.
Conclusiones:
- La ética, la reflexión sobre la bondad y maldad de nuestras acciones,
es un asunto que nos concierne a todos si creemos que decidimos, o podemos
decidir, de manera consciente y libre.
- Las diferentes posturas éticas (más hacia el relativismo o más hacia
el objetivismo) dependerán de las posiciones metafísicas y antropológicas de
cada cual y determinarán los modelos de sociedad y convivencia (política) que
nos parezcan adecuados a dicha ética.
- Las diversas posturas éticas son igualmente sostenibles siempre y
cuando se mantengan de manera consciente y aceptando las implicaciones que cada
una de ellas conlleva.
- En la actualidad la postura ética más generalizada es la de un
relativismo difuso que no se atreve a ser completo y que propone como norma común
y universal: el respeto y diálogo que aceptan las diversas opciones éticas y
permiten la convivencia pacífica (ética de mínimos).
- Hay autores que sostienen, hoy día, la permanencia de una cierta “ley
natural” que consistiría en el consenso racional acerca de nuestras predisposiciones
genéticas y evolutivas. Por ejemplo: el altruismo como adaptación racional y
evolutiva a un mejor domino de la naturaleza.
. El problema de Dios y lo divino (los otros seres, el tercer mundo)
No es fácil delimitar el problema que abordamos puesto que el concepto
de “Dios” no afecta sólo a la Filosofía sino también, y sobre todo, a la
religión, la teología y a la opinión y creencias del hombre de la calle. Por
este motivo el título del problema es amplio. Nos proponemos debatir acerca de
la posibilidad de la existencia de alguna realidad fuera de la que percibimos
por los sentidos (mundo) y de la que percibimos dentro de nosotros y atribuimos,
de alguna manera, al resto de los seres humanos (o incluso a los animales), el alma,
el yo. Ignorando la posibilidad de mundos paralelos o mentes no humanas o no terrestres,
lo que consideramos es si racionalmente es posible admitir la existencia de
otro ser (u otros seres) aparte de estos indicados. Tradicionalmente este
problema es el de la existencia de Dios y los seres y realidades divinas. Más
modernamente es el problema de si la realidad que conocemos tiene un sentido
más allá de sí misma o, de otra manera, el problema de la admisión del llamado
a veces “tercer mundo”, el de las otras realidades o seres, como las ideas. No
entraremos a deliberar acerca de las características o atributos específicos de
esta “realidad” a estudiar, más allá de lo necesario para considerar la posibilidad
de su existencia real.
El problema históricamente es incluso anterior a la aparición de la
“Filosofía” en Grecia. La ciencia paleontológica ha demostrado la existencia de
creencias acerca de otros seres o seres superiores en el Paleolítico.
Filosóficamente se inicia la reflexión rigurosa sobre el problema, no tanto
desde el aspecto religioso, sino desde la consideración de la realidad como
única, el ser. Lo uno para Parménides, el ser, tiene ya los atributos básicos
de esa tercera realidad: eterna, inmutable, continua…, sin poder en este caso
hablar de Dios sino de la totalidad del ser en cuanto realidad auténticamente
verdadera. Las reflexiones de Platón acerca de la idea del Bien y, menos,
acerca del Demiurgo, orientan la reflexión sobre el ser acercándola a la de
Dios. Aristóteles contempla la idea de un motor inmóvil (inicio causal de lo
real) y de un fin último de las cosas que también nos acercan a la consideración
de nuestro problema. Sin embargo el problema en la Edad Antigua no es abordado
al modo moderno al coincidir reflexión filosófica con paganismo religioso con
lo que el concepto de Dios y lo divino venía mediatizado por este contraste.
Será la preponderancia medieval de las grandes religiones monoteístas
(judaísmo, cristianismo e islam) las que al tratar de integrar fe y razón, teología
y filosofía, aborden de una manera radical el problema al que nosotros nos enfrentamos.
En efecto, es en esta época, la socialmente más religiosa, la que plantea de
forma firme el problema de la existencia de Dios de una manera no sólo
religiosa sino filosófica.
La disciplina filosófica que
aborda esta cuestión se denomina tradicionalmente “teodicea” o “teología
natural” que el DRAE define como
“1. f. Teología fundada en
principios de la razón” y nosotros podíamos definir como reflexión racional
acerca de Dios y lo divino.
La actualidad de esta cuestión
puede venir marcada por las siguientes líneas de reflexión: a) La necesidad
personal de responder a la pregunta sobre si Dios existe y la vida humana tiene
un sentido fuera de sí misma (sobre todo ante acontecimientos que, como la
muerte, llevan a este tipo de planteamientos); b) La confrontación de las
creencias y prácticas tradicionales (sacramentos, oraciones de petición, etc.)
con lo que las ciencias y otros tipos de conocimiento van descubriendo como “verdadero”
o, al menos “actual” y “consensuado” (ejemplos: teorías de la evolución, opción
por el materialismo en el debate mente-cerebro, etc.); c) El contestar,
personal y socialmente, a la pregunta por el origen (y sentido, si cabe) de
todo lo real que la misma ciencia actual deja como interrogante; d) Las creencias
y prácticas que manifiestan la existencia de una dimensión religiosa
(religación) en el ser humano (ocultismo, espiritismo, fetichismo, nuevos
movimientos religiosos –NMR,
etc.) plantean siempre si esa dimensión responde a una realidad, es una
excrecencia evolutiva o algo conveniente para el desenvolvimiento humano en el
entorno.
Ya hemos indicado la forma de
plantear este problema en la Edad Antigua y como en la Edad Media es cuando
adquiere su máxima relevancia. Nos tocaría ahora resumir la reflexión que
acerca de la existencia de Dios se produce en esta época, fundamentalmente nos
interesan los argumentos racionales que tratan de demostrar su existencia: a) Argumentos
gnoseológicos (S.Agustín y Descartes): la existencia en nosotros de ciertas ideas
(por ejemplo la idea de infinito), que no hemos podido obtener ni de la
experiencia sensible ni de la experiencia interna (alma) indica que dichas
ideas tienen que tener un origen fuera de nosotros y tal origen (Dios) ha de
ser de la misma naturaleza que la idea (infinito por ejemplo); b) Argumento
ontológico (S.Anselmo): el ser más perfecto imaginable tiene necesariamente que
existir ya que si no, no sería tal ser perfectísimo; c) Argumentos cosmológicos
(Sto. Tomás y las cinco vías): todos parten de la realidad sensible, buscan la causa
de la misma, no admiten la causalidad infinita llegando al término último que
siempre es Dios (1) Movimiento-> motor inmóvil; 2) Efectos -> causa
incausada);
3) Seres contingentes -> ser
perfecto; 4) Grados de perfección -> ser perfecto; y 5) Orden y finalidad del
universo –> ser ordenador y fin último); d) Argumentos prácticos o morales:
1) Argumento del consenso: cuando la mayor parte de los seres humanos
han creído y creen en Dios, su existencia será más que probable;
2) Argumento de la necesidad para
la libertad y la moral: la libertad, responsabilidad y moral humanas exigen, en
el fondo, la existencia de Dios; 3) Argumento de la utilidad (Pascal, W.James…):
incluso en el caso en que Dios no existiese sería preferible la creencia en su
existencia por el consuelo y felicidad que la fe puede aportar a la vida
humana.
Los siglos XV-XIX traen, por el contrario y de forma cada vez
mayoritaria, las reflexiones racionales fundamentadoras del ateísmo. Los principales
escritos en contra de la existencia de Dios los encontramos en el siglo XIX por
obra de autores como Feuerbach quien afirma que Dios es un invento de la
necesidad humana, Nietzsche para quien Dios no es más que el producto de una
moral que defiende a los débiles frente a los auténticamente hombres, Marx que
define la religión como “opio del pueblo” y la creencia en Dios como
superestructura que hace que los hombres oprimidos se conformen con las situaciones
de injusticia que padecen en vez de enfrentarse a ellas y Freud quien piensa que
Dios no es sino un sustitutivo psicológico y de la figura paterna. De todos
modos el argumento principal contra la creencia en un ser superior, creador y
bueno, ha estado y estará siempre en el problema del mal. Formulado seriamente,
este problema consiste en que es imposible a la vez mantener la verdad de estas
tres proposiciones: 1) Dios, omnipotente y creador, existe; 2) Dios es bueno; y
3) El mundo no es bueno. Para muchos pensadores, y personas de a pie, no hay
forma de conciliar la evidencia del mal con la existencia de Dios.
En el mundo actual el debate racional acerca de la existencia de Dios
parece haber pasado a un segundo término. Aunque el teísmo y ateísmo extremos,
y fundados en motivos racionales, persisten, suelen ser minoritarios. La
mayoría de personas prefieren creer que es un problema en el que la razón no
puede dilucidar, por sí misma, la solución. Son las creencias las que
determinan, de manera personal, la presencia o la ausencia de la fe. Sin embargo
y quizás, la mayor parte de las personas se mueven en un indiferentismo o ateísmo
práctico que no se plantea este problema en profundidad por falta de necesidad
o en una serie de creencias difusas y prácticas religiosas heredadas que no son
ni cuestionadas ni integradas en el resto del sistema personal de conocimientos
y creencias.
Las ciencias han renunciado al problema de la existencia de Dios, de lo
divino, del sentido último de la vida, y de los otros seres o el tercer mundo.
Como estos supuestos seres serían en todo caso inmaterial, la ciencia, al fundarse
en el método experimental hipotético-deductivo, no podría aportar nada a la aclaración
de la cuestión sobre su existencia. En la práctica la ciencia actúa con un
ateísmo práctico en el que se investiga la naturaleza y la realidad sin tener
en cuenta la hipótesis de la existencia de estos seres.
Sólo en las actuales reflexiones científicas acerca de la indeterminación
entre materia y energía y en las posturas acerca de la existencia de un mundo
objetivo y real en el que existirían de algún modo las “verdades” e “ideas” científicas,
lógicas y matemáticas (Popper) podemos encontrar un acercamiento de la ciencia
actual a nuestro problema.
Como conclusiones de esta
reflexión podemos indicar las siguientes:
- El problema de Dios y lo divino es más complejo de lo que pudiera
parecer: se trata no de defender o no, solamente la existencia de un ser superior,
creador y omnipotente, sino de plantearse la existencia de realidades aparte de
las más naturalmente conocidas: el mundo material y el mundo de nuestra propia
conciencia.
- El problema de la existencia de lo divino nos afecta a todos sobre
todo en su presentación de la existencia o no de un sentido, origen y fin, de
la realidad que se encuentre situado fuera de ella misma.
- Racionalmente encontramos argumentos para defender tanto su existencia
como su inexistencia y la ciencia, hoy por hoy, no hace más que dejar abierto
el campo a otros tipos de saberes o reflexiones.
- Superando el indiferentismo, lo que inevitablemente sucede ante la
presencia evidente del mal (sufrimiento, muerte, etc.) en nuestras vidas, cada
persona ha de plantearse esta cuestión y dar una respuesta a la misma, más allá
de la razón, entrando en el terreno de la fe (o su ausencia) y de las creencias.
Nota : Para trabajar en la semana del 15 de julio 2013
Área filosofía Ejercicio prueba saber 11° 2013 2 Docente
LUZMILA CUMPLIDO M
Nombre--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------11°------
1. Los pitagóricos solían recomendara sus discípulos lo
siguiente: "No permitas que el sueño caiga sobre tus ojos cansados antes
de haber sopesado todos los actos del día. ¿En qué fallé? ¿Qué hice, qué deber
omití? Empieza por ahí y prosigue, después de lo cual censura lo que esté mal,
y del bien que hayas hecho regocíjate". Estas palabras constituyen una
clara invitación a poner en práctica lo que en ética y en psicología se conoce
como
A. autoevaluación orgánica
B. análisis de personalidad
C. psicoanálisis aplicado
D. examen de conciencia
2. Escribe Descartes: "Bueno es saber algo de las
costumbres de otros pueblos para juzgar las del propio con mayor acierto y no
creer que todo lo que sea contrario a nuestros modos sea ridículo y opuesto a
la razón, como suelen hacer los que no han visto nada". A partir de lo
anterior se deduce que todo juicio acerca de las costumbres de otro pueblo
tiene que
A. estar basado en el reconocimiento de la diversidad
cultural propia de las sociedades humanas
B. tomar como punto de partida la capacidad para adaptarse a
otras costumbres diferentes
C. juzgar como malo todo lo que se oponga a la moral
imperante en comunidades heterogéneas
D. ser el resultado de un recorrido existencial capaz de
establecer los criterios de la moral
3. Dice Stuart Mili: "La humanidad sale más gananciosa
permitiendo a cada cual vivir a su manera que multiplicando las leyes que lo
obligan a vivir a ia manera de los demás". A partir de esta afirmación se
deduce que los seres humanos
A. desean alcanzar un estado de naturaleza socialmente
conveniente
B. ambicionan un mundo en el que las leyes tenga validez
universal
C. gustan de obligar a los otros a actuar según criterio
D. prefieren construir su destino por sus propios medios
4. Según Habermas, sólo pueden aspirar a la validez aquellas
normas que consigan o puedan conseguir la aprobación de los participantes en un
discurso práctico. Mediante el uso de las capacidades de comunicar y
argumentar, los enunciados propuestos por los interlocutores son discutidos y
aquellos principios cuya argumentación posea mayor fuerza de razón alcanzan la
aprobación o el consenso general, convirtiéndose en norma para la comunidad. Se
puede plantear que el ideal habermasiano está demasiado alejado de nuestra
realidad porque
A. en nuestra realidad no se dan las comunidades ideales que
posibiliten argumentar
B. los hombres siempre anhelan vivir cada uno por su cuenta
sin reconocer al otro
C. los argumentos son un proceso innecesario en un mundo que
ya posee normas
D. cada acción humana requiere un consenso para saber si
está bien o si está mal
5. Para Hume los juicios de aprobación o reprobación de las
pasiones son juicios sobre hechos. Las proposiciones sobre hechos sólo son
probables porque no hay ninguna necesidad de que los hechos sean tales como de
hecho son. De lo anterior podemos concluir que Hume niega a la moral todo
carácter
A. necesario y contingente
B. particular y abstracto
C. empírico y necesario
D. evidente y absoluto
6. Protágoras sostiene el perpetuo movimiento de las cosas;
esto lo lleva a afirmar que el verdadero comportamiento moral es la adecuación
a las circunstancias. De lo anterior se deduce que Protágoras propone una ética
A. universal y obligatoria para todos los hombres
B. subjetiva y dependiente de las épocas y los hombres
C. legitimada en el consenso a través del diálogo
D. fundada y legitimada en las leyes racionales
7. Para Montesquieu, las instituciones sociales no son
formaciones arbitrarias ni construcciones acomodadas que los hombres se han
inventado a través de la historia, sino que dichas instituciones están
sometidas a leyes derivadas de las relaciones necesarias entre la naturaleza de
las cosas, la naturaleza humana y el medio físico. De esta forma, podemos
afirmar que el hombre no puede vivir fuera de las instituciones sociales porque
A. en otro ambiente se siente extraño y carente de sentido
B. su vida depende de una institución que le brinda
estabilidad
C. la vida humana se da por naturaleza dentro de una
institución
D. existe una ley que ubica al hombre dentro de una
institución
8. Rogelio Bacon propuso una reorganización de la sociedad
colocando como fundamento de ella la sabiduría cristiana. A este propósito se
oponen, como dificultades principales, la secularización de la sociedad cristiana
y la existencia de infieles. Pero estas dificultades pueden solucionarse de
varios modos, ante todo, con el empleo de la filosofía para convencer a los
infieles de la verdad cristiana y finalmente con el uso de la fuerza para
exterminar a los que no se convencieron. Se puede sostener que una proposición
compatible con el pensamiento del autor afirma que
A. la reorganización de la sociedad cristiana solo es
posible si quien la dirige y orienta es el filósofo
B. para convencer a los infieles no es necesaria la fe,
basta conocer los argumentos filosóficos
C. la fuerza sólo es usada por Dios cuando los infieles no
se convencen y se enfrentan a su poder
D. también es necesario el estudio de la naturaleza y el
desarrollo de las técnicas para persuadir
9. Para Leibniz, el mundo ha sido creado por Dios y por ello
en este mundo todo está perfectamente ordenado; lo cual significa que las cosas
pueden ser sólo de una manera para no ser contradictorias. En este contexto, el
hombre está destinado a un fin único y específico, cuando renuncia a realizar
dicho fin actúa mal moralmente. De acuerdo con el texto podemos inferir
acertadamente que el hombre
A. posee conciencia de sus actos y por ello debe actuar
conforme a las normas
B. es ajeno al mundo material y por ello establece un
conjunto de normas morales
C. es libre para elegir y para renunciar frente a normas
morales preestablecidas
D. participa en la constitución y transformación de los
principios que rigen el mundo
9. Los Epicúreos clasificaron los placeres en naturales y
necesarios, en naturales y no necesarios y en no naturales y no necesarios. Los
primeros fueron considerados como verdaderos y provechosos; los segundos debían
ser limitados en su uso, ya que incitaban al apego por las cosas terrenales; y
los últimos placeres eran de los que se tenía que huir. Esta división de los
placeres realizados por la escuela moralista privilegió
A. una concepción naturalista de la ética fundada en
principios espirituales
B. una visión racionalista de la vida que desconoce el valor
de los instintos
C. una interpretación hedonista de la vida basada en la
satisfacción de los placeres
D. una concepción religiosa de la ética fundada en la vida
emocional
10. Rousseau quiso demostrar que el hombre no pierde su
libertad al realizar el contrato social y formar la sociedad civil, sino que
por el contrario adquiere una libertad superior. Muchos objetaron que en dicha
sociedad las leyes constriñen la libertad porque obligan al individuo a ajustar
su voluntad a una voluntad general y que por lo tanto era contradictorio hablar
de libertad en un Estado regido por leyes. Sin embargo, Rousseau mostró que
precisamente es la ley la que posibilita la libertad, porque
A. las normas sociales son expresión de la voluntad general
y buscan el bien de todos los individuos
B. los conceptos de libertad y norma se funden en el de
voluntad general ya que ésta busca el bien general
C. la voluntad general es la voluntad real de cada hombre y
seguirla es ser realmente libre
D. el pueblo debe ser dirigido por leyes ya que los hombres
siempre confunden lo que desean con lo que les conviene
11. En ética por lo general se define la voluntad como una
disposición moral supeditada a la razón. Sin embargo, Schopenhauer estima que
la voluntad es la fuerza por la que todo lo viviente y lo no viviente puede
existir y obrar. Para él, la razón no es un rasgo de la voluntad, porque la
razón es por completo ajena a las decisiones de la voluntad. De aquí se infiere
que para Schopenhauer
A. podemos engañarnos al intentar explicar la conducta por
motivos racionales
B. la voluntad es el impulso de existencia de todo lo real
C. es correcta la definición tradicional de voluntad, ya que
su lectura es ontológica
D. se incluyen los motivos racionales dentro de su teoría
voluntarista
12. Según los estoicos, un acto solamente pertenece al
ámbito de la moral, es decir, puede ser bueno o malo, cuando depende de nuestra
decisión. Los actos que no dependen de nosotros son indiferentes para la moral.
De acuerdo con esta noción es posible afirmar que
A. el acto de suicidarse tiene un significado que escapa a
la autoridad de la moral
B. la escuela estoica jamás admitió la posibilidad del
suicidio como algo válido
C. el hombre que se quita la vida desconoce los principios
morales del estoicismo
D. la muerte deja de ser indiferente y se convierte en moral
mediante el suicidio
13. Frente a la ética estoica que se basa en la renuncia a
los placeres del mundo y en el sometimiento al destino, aceptándolo y
viviéndolo, el epicureísmo dice que a la felicidad se llega a través del placer
espiritual, único medio que lleva al hombre al conocimiento de sí mismo. Por lo
tanto, la ética estoica es desestimada por Epicuro, porque
A. los placeres hacen parte de la naturaleza humana y por
tanto, debe tenerse en cuenta al momento de pensar la felicidad
B. para lograr la autosuficiencia es necesario el
conocimiento de las debilidades humanas
C. los placeres para Epicuro son la base de la felicidad del
hombre
D. el placer es el que brinda al espíritu el
autoconocimiento y la autosuficiencia que el hombre necesita
14. En el período grecorromano los filósofos, a excepción de
los neoplatónicos, se preocuparon por hallar una regla de conducta humana que
proporcionara el equilibrio de las pasiones. Así, los estoicos sostuvieron que
el bienestar del hombre consiste en
dominar todo aquello que pueda perturbar su paz. Es decir que para los estoicos
A. la vida humana es un constante esfuerzo voluntario en
busca de ser mejor
B. los hombres poseen una entereza de carácter que acepta
los padecimientos
C. la acción humana tiene como objetivo hacer todo por amor
al deber
D. el hombre debe controlar el libre ejercicio de sus
pasiones
15. Anthony Ashley Cooper, un representante de la estética
empirista del siglo XVIII, considera que el artista tiene la capacidad de
penetrar en el ser más profundo de las cosas con el fin de plasmar su esencia
en una obra artística. De esta manera, lo bello sólo es percibido por el
artista cuya alma entra en comunión con el espíritu del mundo. De lo anterior
se deduce que
A. la producción artística se basa en una verdad que va más
allá de la sensibilidad
B. el autor reconoce el carácter objetivo y cognitivo de la
experiencia de la belleza
C. la belleza es una idea falsa que nace de la relación con
la naturaleza
D. para el artista es imposible ir más allá de la superficie
sensible de las cosas
16. Auguste Comte asegura que la realidad es todo aquello
que puede ser conocido por la observación y por la experiencia sensible. Por
ello, el hombre no debe buscar el fundamento de todo lo existente en la acción
y la voluntad de los dioses, o en la referencia a términos metafísicos tales
como causas, sustancias o facultades que son inherentes a las cosas mismas.
Ahora bien, para Comte, es necesario renunciar a presupuestos teológicos o
metafísicos para fundamentar lo que existe, porque
A. las cosas son relativas al punto de vista de cada
individuo que busca un único fundamento
B. de lo contrario se cae en discusiones estériles y sin
importancia
C. sólo los hechos comprobados en la experimentación y en lo
observable son objetos verdaderamente existentes
D. debe existir el predominio de la imaginación sobre la
razón
17. Los primeros representantes de la Patrística sostenían
que los hombres han recibido de Dios el libre albedrío para que puedan optar
por el bien o por el mal. Si en el ejercicio de esa facultad el individuo se
inclina por el mal, tiene la posibilidad de volver a Dios por medio del
reconocimiento del pecado y la realización de acciones moralmente buenas. De lo
anterior se deduce que
A. la divinidad obliga al hombre a que cumpla su voluntad en
obras de caridad
B. la libertad humana sólo es posible en el vínculo con un
Ser supremo capaz de perdonar las acciones indeseables
C. por medio del arrepentimiento sincero el hombre puede
volver a integrarse en la unidad divina
D. la culpa marca al alma humana para que ésta jamás alcance
la felicidad
18. Hume, al criticar la postura que fundamenta la moral en
la razón, formula un "emotivismo moral", es decir que, es el
sentimiento y no la razón lo que determina la acción. Según él, los seres
humanos guían su conducta por la pasión y no por las ideas, de tal forma que el
valor moral de un acto depende del sentimiento que éste suscite en el sujeto.
Así, Hume se opone a los que consideran que la moralidad se rige por el
razonamiento intelectual, porque para Hume
A. el sentimiento razona y analiza las situaciones, mientras
que el intelecto toma decisiones
B. la razón guía la conducta y la moralidad depende de ella
C. aunque la razón analiza las situaciones, es la emoción la
que permite las decisiones
D. la causa de la conducta es la razón y por eso ella
explica las acciones
19. Según Aristóteles, el fin de las acciones humanas es
lograr la felicidad, en este sentido, el "Bien Supremo" es ser feliz
y toda acción que conduzca a dicho Bien es virtuosa. Ahora bien, si "vivir
feliz" es vivir conforme a la virtud, los seres humanos viven felizmente
cuando
A. sus acciones están constituidas por la virtud
B. sus acciones logran el Bien Supremo que es la virtud
C. el Bien Supremo se aleja de las acciones humanas gracias
a la virtud
D. los hombres viven felices sin pensar en la virtud ni en
el Bien Supremo
20. Jeremías Bentham, filósofo utilitarista de comienzos del
siglo XIX, se propuso descubrir los criterios objetivos que permitían evaluar
las ideas morales, y para ello recogió el principio hedonista según el cual la
búsqueda del placer es el elemento esencial para lograr la felicidad. Lo
anterior significa que lo útil se manifiesta como el medio de alcanzar la mayor
cantidad de esa dicha.
En este sentido, el fin moral del individuo es la
satisfacción de sus deseos, porque
A. es el fundamento ético a seguir para los demás miembros
de la sociedad
B. lo bueno es prevenir atentados contra el goce de los
miembros de la comunidad
C. el goce personal es básico para que en un futuro se
experimente en toda la comunidad
D. toda acción humana busca el máximo goce que de ella se
pueda obtener
21. René Descartes afirma que el hombre debe tratar de
conocer las leyes y costumbres que constituyan una moral más elevada, la cual
garantice un actuar ético claro y distinto. Mientras se logra dicho objetivo,
es preciso seguir las prácticas morales más moderadas de las sociedades y vivir
con ellas mientras se conocen las leyes y costumbres verdaderas que constituyen
una moral perfecta. Ahora bien, la propuesta para lograr llegar a la moral
verdadera radica en
A. admitir que las acciones éticas heredadas del pasado son
falsas y olvidarse de ellas
B. determinar su significado por la luz del entendimiento
C. adherirse a una forma de vida concreta establecida por
los sabios
D probar en la experiencia todo tipo de acción para
comprobar si es buena o mala
22. Para Spinoza, la única substancia existente es la
substancia divina infinita, a la cual identifica con la naturaleza. La
substancia es definida por este autor como aquello que es en sí mismo y se concibe
por sí mismo y no a partir de otra cosa.
Por esta razón, la substancia no puede tener una causa externa
a ella, pues
A. la substancia está fuera del tiempo y del espacio
B. la substancia es causa de sí y su esencia comprende su
existencia
C. sólo se habla de causas cuando se hace referencia a la
naturaleza
D. ella es la causa primera entre todas las substancias
23. Para Hume, la substancia no es una idea que se derive de
alguna impresión de sensación o de reflexión, sino que es un conjunto de ideas simples
unidas por la imaginación. Por lo tanto, no hay ninguna idea que se llame
substancia, porque
A. substancia es sólo un nombre que se refiere a una
colección de cualidades
B. es contradictorio el hecho de aceptar que las impresiones
generen ideas
C. es imposible que existan por separado las cualidades y la
substancia
D. es imposible encontrar en la realidad algo que
corresponda a esta idea
24. Si afirmamos que todos los seres mundanos están
constituidos de materia-forma, entonces los ángeles como tal, carecerían de
materia y sólo tendrían forma. No obstante, San Buenaventura argumentaba que
los ángeles también tendrían un componente material, pues si su constitución
fuese exclusivamente formal, serían acto puro, lo que es exclusivo de Dios. A
este respecto, si se defiende el principio de individuación que es el que
permite diferenciar los seres unos de otros, se hace necesario negar la
multiplicidad de especies angelicales, porque
A. sería imposible diferenciar a los ángeles, si carecen de
materia
B. al existir sólo espiritualidad en los ángeles, no se
distinguiría su forma
C. al ser el alma pura espiritualidad, los ángeles sólo
serían alma
D. al ser Dios espíritu puro, sería imposible diferenciarlo
de los ángeles
25. Es común a los gnósticos el afirmar la absoluta trascendencia
de Dios, de tal manera que no puede ser creador del mundo, pues no puede tener
contacto alguno con él ya que el origen del mal es la materia. Frente a esta
postura, los Padres de la Iglesia defienden que Dios es creador del mundo y
para ello afirman que
A. Dios es creador a partir de una materia preexistente
B. Dios crea a partir de la nada
C. es imposible que Dios sea el creador del mal
D. Dios es creador de la materia
26. Para el aristotelismo, el alma es la forma sustancial
del cuerpo, es decir, es el principio biológico co-extensivo a todo lo que
vive, y por tanto, de cierta manera no puede desprenderse del ser vivo. Por su
parte, Tomás Campanella se aleja de las doctrinas aristotélicas al considerar,
primero, que el alma puede elevarse desde el saber que ella posee de sí misma
hasta la contemplación de las ideas y por último de Dios, y segundo, al
proponer
A. una relación de tránsito continuo del alma hacia la
divinidad y de la divinidad hacia el alma
B. una teoría que permita una relación directa con Dios a
través del alma
C. un mecanismo que permita que el alma se aleje del cuerpo
y pueda buscar a Dios
D. un criterio de clasificación de los tipos de alma y sus
funciones
27. La época moderna se caracterizó por la seguridad absoluta
en la razón, motivo por el cual se buscó distinguir la verdadera ciencia de la
que no lo era. De esta forma, ciencia era aquélla que se guiaba por principios
racionales y físicos. Por lo tanto, se puede pensar que eran considerados verdaderos
filósofos aquellos que se preguntaron exclusivamente por la naturaleza.
Pero el padre de la modernidad, Descartes, se preguntó por
la existencia de Dios, de lo que podríamos deducir que cayó en contradicción
con su propia filosofía. Sin embargo, esta aparente contradicción es superada
si
A. recordamos que lo que hizo Descartes fue tratar la
metafísica para demostrar su insostenibilidad racional
B. era necesario en el proceso científico cartesiano demostrar
la verdad de Dios
C. planteamos que el tratamiento que Descartes le dio al
problema de Dios tuvo como punto de partida la fe
D. observamos que la demostración de Dios que hace el padre
de la modernidad está guiada por la razón
28. La raíz griega .ethos. (de la cual proviene la palabra
.ética.) y la palabra latina .mores. ( de la cual se origina el término
.moral.), se relacionan con las costumbres humanas. Sin embargo, debemos aclarar
que con ello no se precisa lo específico de la ética como disciplina filosófica
y su diferencia con la moral. De esta forma, es importante distinguir
adecuadamente la Ética de la moral, porque
A. aunque la ética y la moral se ocupan de lo mismo,
persiguen objetivos distintos
B. la moral hace parte de la reflexión Psicológica
C. la moral está dentro del campo de las decisiones individuales
y la ética de las universales
D. tanto la ética como la moral se desarrollan en la
historia humana
29. Aristóteles en su Ética nos enseña que la suma felicidad
radica en la virtud, la cual consiste en vivir conforme a la naturaleza humana.
Las virtudes morales, que perfeccionan la voluntad, consisten en guardar el
justo medio entre dos extremos viciosos. Estas virtudes se adquieren por la
práctica, así como los vicios. Aristóteles aplica estos postulados éticos
cuando plantea que
A. la valentía es la virtud entre la cobardía y la temeridad
B. la sociedad y su gobierno son instituciones naturales y
no artificiales
C. el fundamento de la ley debe ser la naturaleza del hombre
D. las formas de gobierno deben buscar el bien del pueblo
30. San Agustín considera que los hombres pueden con su
voluntad encaminar sus actos hacia el bien o hacia el mal. De esta manera, establece
que la libertad es algo propio de la voluntad del ser humano otorgada por Dios.
De lo anterior se deduce que
A. es malo hacer uso de la autonomía que la divinidad otorga
al hombre.
B. una acción éticamente deseable nace del libre albedrío de
los individuos.
C. el hombre irracional es el único que causa el rompimiento
con la divinidad.
D. sólo es mala la persona que sacrifica los bienes
superiores a los inferiores.
31. Para los cínicos el bien del hombre consiste en vivir
solo, sin familia ni patria para alcanzar su felicidad que la obtiene mediante
la supresión de las necesidades. Esto los llevó a despreciar el bienestar, las
riquezas, los honores, el amor y todo aquello que pudiera hacerlos dependientes
de algo o de otro. De lo anterior podemos deducir que
1. la felicidad del hombre significa dejar de lado cualquier
elemento que sugiera un lazo
2. la autarquía que significa vivir con sus propios recursos
es el ideal de vida para un cínico
3. los reconocimientos sociales impiden que el hombre se desarrolle
como tal
4. el amor, el bienestar y los demás placeres impiden que el
hombre alcance su felicidad
32. Dice Lichtenberg: "Hacer que cada momento de
nuestra vida sea el mejor posible, independientemente de si es favorable o
desfavorable: en esto consiste el arte de vivir y el verdadero privilegio de un
ser racional". Tal afirmación es sumamente acertada porque
1. vivir es un arte en la medida en que importa más la
emoción estética que la moral
2. resulta éticamente inaceptable que un ser racional se
ayude a sí mismo a ser feliz
3. plantea una hipótesis que extiende el dominio de la ética
a la totalidad de los seres
4. cualquier ser irracional sería incapaz de actuar con
vistas a mejorar su situación
33. Santo Tomas definió el derecho natural como aquel
conjunto de principios fundamentales que tutelan la vida del individuo y que
tienen un carácter universal, permanente e inalienable. No son creados por el
hombre, sino por la propia naturaleza. Es un derecho anterior a la formación
del estado. Se puede afirmar que una moral basada en los principios del derecho
natural sería
1. válida para todos los seres y pueblos del mundo
2. absoluta y necesaria, igual en cada individuo o sociedad
3. válida para cada pueblo según el derecho adoptado
4. reconocida portados los ordenamientos sociales y políticos
34. Para Spinoza, las acciones humanas responden a las
pasiones que el hombre posee. Las pasiones son fuerzas de la naturaleza y por
este motivo son irrefrenables. Cuando un hombre actúa, lo hace respondiendo a
su naturaleza. En este sentido, no puede juzgarse como bueno o malo un acto
humano porque
1. la bondad o maldad de un acto está de acuerdo con las
normas morales
2. el hombre carece de libertad para decidir frente a sus
propias acciones
3. las acciones humanas son naturales y la naturaleza no es
buena ni mala
4. los motivos de la acción del hombre son desconocidos por
la sociedad
35. Para los pueblos antiguos, la naturaleza se hallaba
animada por cientos de dioses, ninfas, duendes, espectros y muchos otros seres
maravillosos. El hombre moderno, en cambio, solamente encuentra en la
naturaleza un depósito de recursos y una fuente de materias primas. A raíz de
este cambio de perspectiva, es muy probable que la industria y el comercio
sigan destruyendo la naturaleza hasta acabar con ella, a menos que el hombre
1. limite la explotación de los recursos de acuerdo al
interés de las multinacionales
2. recupere la noción del carácter sagrado de la vida y
llegue a ser capaz de respetarla
3. conserve en galerías y museos lo más representativo de la
riqueza natural
4. sea capaz de abrir sus sentidos a la belleza del mundo y
a su valor esencial
36. Según Marx, la moral permite las relaciones de los
hombres de acuerdo con los intereses de las clases dominantes, que propenden
por el dominio y el uso de la fuerza, mientras que las clases dominadas tienen
su propia moral en la que prima la humildad y la pasividad, así toda moral es
de clase. Según el párrafo anterior podríamos concluir que para Marx
1. no existe una moral única, existen diferentes clases de
moralidad
2. cada grupo social tiene su propia formación y su propia
moral
3. la moral es la forma de conciencia única de todas las
sociedades
4. aunque coexistan clases sociales diferentes la moral es
única de toda la sociedad
37. Los conceptos de bueno y malo presentes en las teorías
de la moralidad, no son iguales para todos los pueblos y grupos sociales. Para
el hombre de las primeras civilizaciones, bueno y malo significaban lo lícito y
lo ilícito, lo permitido y lo prohibido por los dioses.
Posteriormente, por ejemplo en la Grecia Antigua, estos
conceptos se relacionaron con las costumbres y fueron sinónimo de lo que se
ajustaba a la tradición y de lo que se separaba de ella. De esta forma, a lo
largo de la historia de la moralidad humana
1. los pueblos y los grupos sociales han adquirido valores
absolutos que les han permitido una vida virtuosa
2. las diferentes civilizaciones han mantenido su
tradicional contenido moral sin transformar su arraigado esquema de costumbres
3. las concepciones morales sé han ido transformado y han
generado una nueva visión de la realidad moral al juzgarla de diferentes
maneras
4. las costumbres morales humanas se han alejado del
carácter que le dieron los antiguos ajustándose a nuevos contenidos morales
38. El siguiente texto pertenece a los Fragmentos Postumos
de Nietzsche "¿Qué valor tienen en sí mismas nuestras valoraciones y
nuestras tablas morales? ¿Qué resulta de su dominio? ¿A favor de quién? ¿En
relación con qué? - Respuesta: a favor de la vida. Pero, ¿qué es vida?. Aquí se
hace necesaria, pues, una nueva y más precisa comprensión del concepto de
"vida": mi fórmula al respecto reza: vida es voluntad de poder".
A partir de esta afirmación es posible fundamentar una ética que contenga como
fundamento que
1. los valores se configuren colectivamente por quienes
logren establecer consensos y acuerdos sobre las conductas a seguir
2. la voluntad de poder sea concebida como la energía y el
impulso del ser humano hacia la creación y transformación de valores
3. la vida es lo prioritario y supere las dicotomías entre
lo bueno y lo malo en provecho de la ampliación de las posibilidades de la
existencia
4. la voluntad de poder sea considerada como una forma de
instaurar los verdaderos valores que rigen a una sociedad determinada
39. Bentham identifica el principio de utilidad con el
principio de la mayor felicidad. Sin embargo, se le ha cuestionado porque su
ética se fundamentaría en el egoísmo intrínseco a la naturaleza humana. Bentham
supera esta crítica porque en su concepción ética
1. se debe asegurar el interés particular de cada individuo,
sin importar la felicidad de la comunidad en general.
2. lo que importa es conseguir la mayor felicidad para el
mayor número, garantizando a la vez la máxima felicidad para cada individuo.
3. lo verdaderamente importante no es la felicidad del
individuo sino la satisfacción plena de los intereses de la comunidad de la que
el individuo es parte.
4. el criterio de interés comunitario debe ser aplicado
tanto en la esfera individual como en la esfera social de la conducta.
40. Fichte dice que no puede exigirse al sujeto ético, que
no realice aquellas acciones a que le impulsan sus instintos naturales, tales
como comer, beber, etc. No se le puede exigir que viva como un espíritu
desprovisto de cuerpo, lo que se le exige es que no realice sus actos
simplemente con vistas a la inmediata satisfacción, sino que dichos actos
formen parte de una serie convergente hacia el fin ideal que el hombre se
propone como sujeto espiritual. Lo anterior indica que la vida moral implica la
1. subordinación de lo espiritual a lo instintivo
2. negación de lo placentero y lo natural
3. substitución de unos fines por otros
4. sujeción del placer aun ideal espiritual
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